Durante
el mes de junio del corriente año se les informó a los corredores de
Seguros de Vida que , debido a ajustes en el sistema informático no se
recibiría producción cuyos premios se pagaran por retención de haberes. Que sí
se podrían ingresar solicitudes de contratos a pagarse por otros medios. Que el
sistema requería un tiempo para ser ajustado y que luego las cosas volverían a
su curso normal.
Por
otra parte, resolvieron, que las comisiones correspondientes al mes de
junio generadas por los contratos de pagos de retención colectiva de haberes,
no serían liquidadas, que había que prescindir de ellas hasta que el Banco se
ajustara, en consecuencia no cobramos las comisiones de vida del mes de junio.
Las mismas , nos informan, podrán ser recuperadas” en algún mes”
antes de fin del año en curso....
Para
los pocos corredores que nos dedicamos en forma casi exclusiva a la producción
vida esto fue simplemente una suspensión, una licencia sin término en la
actividad y la apropiación de las comisiones de un mes del año.
El
argumento del ajuste informático podría haber sido comprendido si el mismo
hubiera sido un problema de unas semanas, pero aún en ese caso, el Banco
debería haber continuado con su actividad productiva normalmente, recibiendo la
producción hasta que el sistema se ajustara, en pocos días, pero por el
contrario resolvieron cerrar la ventanilla de recepción por tiempo
indeterminado.
Es
inexcusable que el Banco no pueda manejar manualmente unas decenas de
solicitudes que ingresan por semana mientras el sistema se ajusta. El argumento
de que “si pasa algo quien responde!” como se nos ha dicho, es inconsistente e
irresponsable, u oculta la inconfesable voluntad de abandonar el negocio en
esta modalidad de pago, la mas eficiente y competitiva que el Banco al amparo
de la Ley 18.358 y sus modificicaciones.
Y,
hablando de esta ley 18.358, ésta fue resultado de las modificaciones al
artículo primero de la ley 17829 de 18/09/2004, por la cual el Banco había
quedado “accidentalmente” excluído de las instituciones habilidadas para
acceder al sistema de retención de haberes, como lo había estado durante
sesenta años. En su momento la única defensa de sus intereses comerciales que
tuvo el Banco fue por parte de APROASE(Agrupacion de Corredores de Seguros),
que, en defensa de medio centenar de productores dedicados a esta actividad,
habían quedado sin trabajo. La Administración del Banco en su monento no
defendió sus intereses comerciales,ni ante el ejecutivo ni ante el
parlamento, cuando éstos fueron afectados por interesadas omisiones legales.
Así, fue que durante cuatro años, hasta el 14/10/2008, en que se publican estas
modificaciones restauradoras de los derechos comerciales del Banco, los
corredores estuvimos suspendidos. Fuimos económicament arruinados y muchos ,
por su edad, murieron en la mayor de las miserias, luego de más de medio siglo
de fidelidad comercial y profesional con la empresa.
Luego de largos años de abandono del mercado habíamos comenzado a recuperarlo,
luego del gran favor que poco
pudo aprovechar la competencia, no por falta de interés, sinó por falta
de productos apetecibles para este nicho de mercado. Pero el Banco que sí los
tiene, por incomprensibles razones, lo desestima y abandona, dejando las
cuentas y los convenios de retención de haberes inoperativos por más de
una década.
Esta
situación no es ni comercialmente justificable ni menos publicamete defendible
ante la opinión pública ni ante los potenciales clientes de seguros de vida.
Por ello se desarrolla en las sombras, usando como pretexto ajustes en el
sistema inforático que no son creíbles, puesto que esto no sucedió con otras
carteras ni con otras onerosas formas de pago, débitos y cobranzas pasivas
(redes de cobranza privadas) que no realizan ninguna gestión de cobro y
perciben comisiones por el uso de las ventanillas receptoras, ni tarjetas de
débito que también cobran comisiones. Pero sí se descompensa el sistema mas
efectivo y económico,no paga comisiones, de cobranza que el Banco tiene,
la retención automática de haberes. De ser cierto que los técnicos de sistemas
son los responsables de estos perjuicios comerciales al Banco y sus productores
colaboradores, se está cuestionando su razón de ser en una empresa comercial.
No
son solo los intereses comerciales del Banco y de sus productores los que están
en juego, son los derechos del público y de los potenciales clientes que
se ven privados de lo que la Ley les permite y que secularmente han preferido
como forma de pago, para los seguros de ahorro y de responsabilidad
familiar, haciéndo posible la constancia en el necesario cumplimiento a lo largo
muchos años de la vida del asegurado.
¡El
público quiere saber, merece saber!
Mario
de Souza
4861cc
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